El turismo insostenible

De las cosas que más me han gustado ha sido viajar; y tampoco es que haya viajado mucho o por todo el mundo, pero si he tenido la oportunidad de conocer otras ciudades y países y es increíble lo mucho que podemos llegar a aprender de otra sociedad y otra cultura, más allá de la ciudad como tal o de los museos, es la manera en que las personas viven, cómo hablan, cómo piensan y cómo comen, además porque muchas veces nos quedamos en nuestro propio mundo sin tener la oportunidad de saber y conocer una manera diferente de vivir.


Viajar no solamente nos lleva a conocer sitios diferentes sino que nos cambia un poco nuestra manera de ver la vida. En mi caso, al menos, siempre que llego de viaje llego intentando incluir en mi vida ciertas cosas que aprendí en mis viajes y que me parecieron interesantes o me quitó tantos pre juicios o pre concepciones que tenemos de otros países. Por ejemplo, en el caso de Colombia, pensamos que frente a Europa somos un país bastante pobre, desorganizado y atrasado y aunque en muchas cosas es cierto, también es cierto que tenemos una cultura rica y diversa y una naturaleza que no se puede encontrar fácilmente en ciudades europeas, o, en el caso contrario, cuando viajé a otros países de Latinoamérica pensé que eran algunos más atrasados que Colombia y me llevé una gran sorpresa al descubrir que no era así. Viajar ha sido para mi una experiencia que no solamente se basa en el privilegio (porque muchas personas nunca en su vida tienen la oportunidad de viajar, solamente el 10% de la población mundial se ha subido a un avión) sino que es una experiencia que me ha llevado a cuestionar mi propio estilo de vida y mi manera de verla en comparación a otros contextos y el estilo de vida de otras personas en otros lugares del mundo y esto es una práctica tanto enriquecedora como necesaria.


Sin embargo, cada acción que hagamos tiene una consecuencia ambiental, social y cultural y lastimosamente viajar tiene una huella bastante alta. Cuando viajaba, nunca pensé en lo mucho que podía llegar a afectar al sitio al que estaba viajando, así que voy a explicarles las consecuencias de viajar para que la próxima vez podamos viajar de una manera más sostenible y consciente porque además el turismo es una de las mayores industrias globales. Supone la décima parte del PIB y del empleo del mundo, según la Organización Mundial del Turismo y del Informe sobre Población Mundial de Naciones Unidas. Así que, entendamos un poco cuál es el verdadero impacto del turismo:

  1. Económico: En el caso de algunas playas colombianas, uno de los principales ingresos económicos es el turismo (que de hecho se vieron muy afectadas con la pandemia). La creación de empleo y la mejora de las infraestructuras, es uno de los resultados del turismo en algunas ciudades. Sin embargo, la creación de nuevas estructuras a veces es más por las necesidades del turista que por las necesidades de los locales.

  2. Ambiental: El principal reclamo turístico es el paisaje, pero es el más frágil. Desde el avión que tomamos, los autobuses, las empresas donde gastamos nuestro dinero, qué consumimos, hasta el tipo de entretenimiento que elegimos en nuestros destinos pueden impactar ambientalmente al lugar al que vamos.

  3. Sociocultural: El turismo impacta sobre la sociedad a la que vamos. Las necesidades de los turistas en muchas ocasiones se imponen sobre la cultura local. El turismo sostenible se basa en el respeto de las sociedades locales y fomenta que el turismo que se genera sea a partir de lo que caracteriza a una sociedad.

Teniendo en cuenta esto, nuestro impacto en el sitio al que vamos no solamente son la cantidad de botellas plásticas que dejamos por ahí, o los empaques de basura que dejamos en los bosques (sin decir que esto no sea importante) sino también la manera en que nos relacionamos con el entorno en el que estamos. Ya había hablado antes de la importancia de comprar local y esto también aplica nuestros viajes (sobre todo para nuestros viajes). Hay muchas tiendas de ropa que me gustan mucho que están en otros países y en el mío no, pero siempre es más gratificante comprarle a personas locales que venden artesanías, porque primero, ayudas y aportas a la economía local, segundo, vas a tener un objeto exclusivo y hecho a mano, y tercero, la multinacional de ropa no se va a volver millonaria con una prenda que le compres, pero muy seguramente la persona que vende las artesanías, si necesita que puedas comprar alguno de sus productos. Un turismo sostenible no es solo a nivel medio ambiental sino también social.


Pero, hablemos también del impacto ambiental de viajar. Resulta que La Organización Mundial del Turismo define una serie de indicadores destinados a ayudar a gestores de empresas y destinos turísticos para tomar mejores decisiones. Y se establecen puntos de referencia para poder hacer comparativas que sirvan a establecer mejoras. Las principales referencias del sector turístico son:

  • Consumo de electricidad y energía en kilovatios hora (kWh) por metro cuadrado de espacio atendido.

  • Consumo de agua dulce en litros o metros cúbicos (m3) por huésped por noche.

  • Producción de residuos (kg. por huésped por noche y/o litros por huésped por noche).

Estos índices hacen que el turismo sostenible sea algo tangible y que las personas que viven de esto o tienen hoteles puedan tener una referencia clara a la hora de enfocar el negocio. Por ejemplo, la principal diferencia entre un hotel sostenible y otro convencional es la puesta en práctica de medidas orientadas a reducir la huella de carbono, el consumo eléctrico y de agua, la conservación del ecosistema y sus recursos naturales.


Entonces cuando vayamos a viajar hagamos una lista de cosas que podemos hacer para evitar tanto producir basura (es decir, viajar preparadxs) como para elegir mejor el lugar en donde vamos a quedarnos. No voy a mentirles, muchas veces estos sitios pueden ser más costosos que los hoteles convencionales, pero si podemos pagar el cobro extra por un lugar más sostenible sería ideal. También podríamos buscar algún sitio que podamos poner nuestras carpas o idearnos alguna manera de evitar contribuir a la contaminación o a un turismo insostenible y que pueda ser cómoda para nosotrxs.


Un último punto pero no menos importante, es no contribuir al abuso animal. Yo fui alguna vez a ver delfines haciendo un espectáculo sin pensar ni siquiera que esos delfines no deberían estar allí y yo pague por cohibir su libertad. Existen también otros destinos que te dejan subir a elefantes que muchas veces son abusados y golpeados. Yo también quiero conocer, ver y sentir a un elefante, pero lo único que hago pagando por esta experiencia es fomentando un abuso innecesario e injusto.


El turismo insostenible (como la mayoría de cosas insostenibles) básicamente es un turismo en el que viajamos por gusto sin cuestionarnos ni preocuparnos por cuidar el entorno al que vamos o el lugar que visitamos, y eso, depende mucho de nosotrxs y de la manera en que elijamos viajar.


Las personas que tenemos el privilegio de subirnos a un avión somos justamente las que tenemos el privilegio de no sufrir los efectos del cambio climático todavía. La crisis climática en muchos casos la generan lxs ricxs y la sufren lxs pobres.


¡Gracias por leer!

Déjenme sus comentarios aquí abajo o veámonos por redes sociales para charlar más de este y muchos otros temas.

Lxs espero.

Instagram: https://www.instagram.com/aviondepapelstudio/

Pinterest: https://pinterest.com/aviondepapelstudio/



78 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo